Mirar al cielo para poner certezas en perspectiva

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En el post anterior me despedía contemplando nuestro planeta como un punto azul pálido. Como muchas reconocieron, no es un poético nombre al azar.

Tiro de ese hilo recordando ahora mi paso como docente de la bonita asignatura Cultura Científica (Educación Secundaria y Bachillerato).

La alineación planetaria de hoy ha despertado en España enorme expectación. Sin embargo, además de vivir de diferentes formas ese instante, aprovechemos que de nuevo sea el cielo quien nos ayude a cambiar enfoques.

Todo eclipse solar sucede durante la luna nueva, cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean. Para quienes sentimos esta fase lunar como tiempo de siembra, la imagen resulta especialmente sugerente: 

¿qué podríamos sembrar en nuestra manera de mirar?

En este breve vídeo del conocido pionero divulgador Carl Sagan, la Tierra aparece fotografiada por la sonda Voyager 1 desde unos 6.000 millones de kilómetros de distancia. Desde entonces la imagen más alejada de nuestra casa común. Apenas un diminuto punto suspendido en un rayo de luz: nuestro actual hogar, el lugar donde han vivido todas las personas que hemos amado, admirado, combatido o contradicho. Una imagen que no vuelve insignificante la vida, sino extraordinariamente frágil y valiosa.

Desde esa distancia, nuestras fronteras, enfrentamientos y certezas quizás no desaparezcan, pero adquieren otra escala que nos ayuda a ver lo relativo de cualquier existencia.

Relativizar no significa pensar que nada importa. Significa poner lo que sucede en relación con algo más amplio para responder con mayor serenidad y proporción. También significa permitirnos dudar: no desde una inseguridad paralizante, sino desde esa duda fértil que abre una rendija por la que puede entrar otra perspectiva.

Las certezas pueden sostenernos, pero cuando se endurecen, también pueden convertirse en muros limitantes. La duda por el contrario mantiene flexible la mirada, favorece el diálogo y ayuda a evitar algunas de las fracturas que nacen cuando dejamos de escuchar a «lo diferente».

¿Y si aprovechamos esta alineación para liberarnos, siquiera por momentos, de la necesidad de tener razón?

Tal vez este día único no venga sólo a poner luz sobre los beneficios de desvelar sombras, sino también a recordarnos que podemos dejar de eclipsarnos interna y externamente: ocupar y dejar ocupar el centro abriendo más espacio a la Vida.

Termino con ganas de sembrar algunas preguntas:

¿Qué certezas necesito aflojar?
¿En qué situación agradecería un poco más de perspectiva?
¿Con qué deseo alinearme verdaderamente?

El Sol, la Luna y la Tierra continúan moviéndose. La vida también. Cultivar la mirada consiste precisamente en eso: movernos con ella, ampliar el enfoque y recordar, una y otra vez, que compartimos el mismo y extraordinario punto azul pálido al que, como a la vista/visión, cuidar, cuidando.nos, flexibilizando.nos.

Referencias para profundizar

  • Carl Sagan: Un punto azul pálido. Vídeo que inspira esta reflexión sobre nuestra pequeñez, nuestra responsabilidad compartida y el valor de poner los conflictos humanos en perspectiva.
  • Voyager 1’s Pale Blue Dot — NASA. Historia e imagen original de la Tierra fotografiada por la sonda Voyager 1 desde unos 6.000 millones de kilómetros.
  • Sagan, Carl. Un punto azul pálido: una visión del futuro humano en el espacio. Libro publicado originalmente en 1994, en la que el autor reflexiona sobre el lugar de la humanidad en el universo y nuestra responsabilidad de cuidar el único hogar que compartimos.