Lo que tienes entre manos no es sólo un marcapáginas. Lleva dos experimentos para descubrir algo sorprendente:
Si lees esto, es muy probable que haya sido gracias al QR del marcapáginas de Cultiva la Mirada.
Y no, no es un marcapáginas cualquiera.
Es una invitación a detenerte unos minutos y descubrir dos pequeños experimentos que pueden cambiar la forma en la que entiendes tu visión.
Ver no es simplemente mirar. Ver también es interpretar.
Cada experiencia visual es única y le influyen circunstancias externas e internas.
A continuación encontrarás dos experiencias muy sencillas que puedes realizar en menos de cinco minutos. Solo necesitas el marcapáginas… y un poco de curiosidad.
¿No tienes el marcapáginas?
Descarga el archivo en PDF, imprímelo y recórtalo para realizar las prácticas en casa, en el aula o donde prefieras. Si puedes imprimirlo en cartulina, la experiencia será aún mejor.
Consejo: imprime el marcapáginas al 100 % de escala (sin ajustar al papel) para conservar las dimensiones originales de los ejercicios.
1. Mira por el par de agujeritos
Acerca uno de los agujeros a un ojo y mira a través de él, preferiblemente hacia una letra, una línea o un objeto con detalle. Prueba con un ojo cada vez.
Puede que notes que la imagen se ve algo más nítida.
Si usas gafas o lentillas prueba sin ellas.
Esto ocurre por el efecto estenopeico: al mirar por un orificio pequeño, entra un haz de luz más estrecho y se reduce parte de la dispersión que produce desenfoque, en personas con algún error de refracción.
Cuando tenemos una visión normal la luz se enfoca en un sólo punto de la retina.
En cambio cuando tenemos un defecto refractivo vemos borroso porque la luz que llega a la retina no se enfoca en un sólo punto, sino en un área un poco más grande llamada círculo de difusión. Cuanto más se cierra la pupila o más pequeño es el agujerito por el que miramos más se reduce este círculo consiguiendo una visión más nítida.
Por eso en óptica y oftalmología se usa el “pinhole”, o agujero estenopeico (de 1 a 2 mm) en “pinhole glasses” o gafas estenopeicas, como una prueba sencilla para valorar agudeza visual.
En visión natural también se usan para adaptarse a pasar tiempo al día sin lentes, siempre que la seguridad y el entorno lo permitan, obviamente 😉
En este marcapáginas el diámetro del agujero es mayor porque se usará a distancias variables respecto a las gafas.
No es magia.
No sustituye a unas gafas graduadas, ni a una revisión visual.
Es una forma muy simple de comprobar que la forma en que entra la luz en el ojo cambia sustancialmente la experiencia de ver.
Una invitación: Parpadea mientras miras. Respira profundamente. Observa con curiosidad.
2. Encuentra tu mancha ciega
En la parte trasera del marcapáginas verás un punto negro y una cruz, pensados para experimentar la mancha ciega, tal como aparece en el material educativo de Cultiva la Mirada.
Para el ojo derecho
Tapa el ojo izquierdo. Mira fijamente la cruz con el ojo derecho. Acerca y aleja lentamente el marcapáginas. En algún momento, el punto negro desaparecerá.
Para el ojo izquierdo
Tapa el ojo derecho. Mira fijamente el punto negro con el ojo izquierdo. Acerca y aleja lentamente el marcapáginas. En algún momento, la cruz desaparecerá.
¿Por qué pasa esto?
Porque en cada ojo existe una zona de la retina donde sale el nervio óptico. Esa zona se llama disco óptico y no tiene fotorreceptores: no hay conos ni bastones. Por eso, cuando la imagen cae justo ahí, literalmente no la detectamos.
Lo más fascinante es que no vemos un “agujero” en el mundo.
El sistema nervioso hace constantemente edición de la imagen completando la información que falta usando el contexto, los bordes, los colores y lo que espera encontrar alrededor. A este fenómeno se le llama relleno perceptivo o filling-in.
Dicho de forma sencilla:
los ojos captan luz, pero el cerebro es quien construye la imagen.
Los ojos reciben la luz.
La retina la transforma en señales nerviosas.
El cerebro organiza, interpreta y completa esa información.
Por eso, tomar consciencia de cómo miramos para llegar a ver, puede convertirse en una experiencia transformadora, también de tus ojos y la relación que mantienes con ellos: una nueva manera de cuidar la atención, relajar la visión, ampliar la percepción y tomar las riendas de nuestros hábitos visuales.
Si estos pequeños experimentos te sorprenden, otra forma de mirar también puede sorprenderte.
En Cultiva la Mirada exploramos la salud visual desde una mirada educativa, experiencial, preventiva y de cuidados, con talleres, prácticas sencillas y la herramienta educativa en forma de juego de cartas: 20/20 Libera tu mirada jugando.
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